El fomento productivo bananero bajo Galo Plaza Lasso: ¿milagro económico o dependencia estructural?
Por: Juan Carlos Aguas Ortiz, Ph. D.
(Ciencia, Historia y Sociedad)
Introducción
El período presidencial de Galo Plaza Lasso (1948–1952) es recordado por inaugurar el llamado “milagro bananero”. Bajo su administración, el Estado promovió la expansión del cultivo mediante créditos, infraestructura y una política deliberada de fomento productivo. El banano se convirtió en el principal rubro de exportación y en la base del ingreso de divisas del país durante varias décadas (Ayala Mora, 1992).
Problema de investigación. La narrativa dominante sobre el “milagro bananero” enfatiza el éxito exportador, pero omite sus limitaciones estructurales. Este ensayo interroga: ¿hasta qué punto el modelo de fomento bananero, basado en pequeños y medianos productores y articulado con compañías transnacionales, representó una modernización autónoma o, más bien, consolidó un patrón de dependencia estructural en la economía ecuatoriana?
Desarrollo
1. Orígenes y contexto internacional
Aunque la versión oficial sostiene que la promoción del banano surgió de una recomendación de la United Fruit Company en 1948, el cultivo tenía antecedentes en el país: legislación específica desde la década de 1920 y operaciones de compañías extranjeras en la costa ecuatoriana desde los años treinta (Maiguashca, 1980). Lo novedoso en la administración de Plaza Lasso fue la articulación acelerada de la producción nacional con el mercado internacional en un momento en que Centroamérica enfrentaba crisis sanitarias en sus plantaciones.
2. El papel del Estado y la lógica del fomento
La política de Plaza se apoyó en la creación de la Comisión de Orientación y Crédito para el Banano, que otorgó financiamiento preferencial a pequeños y medianos productores. El diseño buscaba evitar la concentración latifundista y, simultáneamente, asegurar una base social amplia incentivada por el crédito. Sin embargo, el esquema reforzó una dependencia doble: del financiamiento público y de la comercialización dominada por intermediarios y transnacionales (Larrea, 2006).
En este sentido, el “fomento productivo” no constituyó una política agraria integral, sino un instrumento coyuntural de inserción internacional. El banano desplazó rápidamente al arroz como producto prioritario, pero sin planificación técnica suficiente: se incentivó la siembra en zonas inadecuadas y con escasa asistencia agronómica (Ayala Mora, 1992).
3. Tensiones entre largo plazo y coyuntura
El programa de Plaza pretendía estructurarse por fases: corto plazo (expansión agrícola y vialidad), mediano plazo (intensificación productiva) y largo plazo (electrificación como base de industrialización). No obstante, la urgencia por generar divisas derivó en subsidios improvisados y capitalizaciones parciales que desvirtuaron el proyecto inicial. La Corporación de Fomento, concebida como eje de planificación, fue limitada por presiones políticas y restricciones fiscales (Espinosa, 2015).
4. Dependencia estructural y modernización híbrida
El éxito exportador del banano —medido en divisas y crecimiento— ocultó fragilidades: ausencia de diversificación agrícola, subordinación a la volatilidad del mercado internacional y vulnerabilidad frente a compañías extranjeras. El “milagro” operó como un caso de modernización dependiente, con el Estado actuando como facilitador de un proceso orientado por intereses externos antes que por un proyecto nacional de desarrollo (Quintero, 2018).
Conclusiones
- El fomento bananero bajo Plaza Lasso representó un giro relevante en la economía ecuatoriana, pero su éxito fue más coyuntural que planificado.
- El modelo basado en pequeños productores democratizó en apariencia la producción; en la práctica, generó nuevas vulnerabilidades frente a intermediarios y transnacionales.
- La política estatal, lejos de una reforma agraria integral, consolidó un esquema de inserción subordinada en la economía mundial.
- El “milagro bananero” debe leerse como el primer gran episodio de crecimiento dependiente del Ecuador del siglo XX, con logros exportadores pero límites para transformar la estructura rural y fortalecer la soberanía estatal.
Referencias
- Ayala Mora, E. (1992). Historia económica del Ecuador contemporáneo. Quito: Corporación Editora Nacional.
- Espinosa, M. (2015). La política de fomento agrícola y la Corporación de Fomento en los años cincuenta. Revista Andina de Historia Económica, 12(1), 45–68.
- Larrea, C. (2006). El banano en la economía política ecuatoriana. Quito: FLACSO.
- Maiguashca, J. (1980). El surgimiento del sector bananero en el Ecuador. Anuario de Estudios Latinoamericanos, 7, 201–226.
- Quintero, R. (2018). Dependencia y modernización en América Latina: el caso ecuatoriano. México: UNAM.